Ü

Ü

viernes, 22 de octubre de 2010

.-

Sólo escucho las manecillas de un reloj indicándome que el tiempo transcurre y un corazón que me dice a gritos de dolor que esta a punto de morir, que necesita un donante que le dé amor, cariño y comprensión.
La espera ha sido larga, las personas que por un tiempo han estado dispuestas a ayudar se han ido y solo han herido más a este muerto corazón. Veo el reloj y sé que sólo le quedan unos minutos más de vida. Y en los minutos restantes mi mente se dedicará a recordar a todas aquellas personas que pudieron ayudar a revivirlo pero que por alguna extraña razón no lo hicieron.
Esta agonía es muy larga mi corazón cada vez esta más débil, mi respiración se acorta y mis ojos ya casi están por cerrarse, veo una luz siento una paz inmensa, es un poco extraño porque ya no siento dolor alguno... ¡Un momento!… ¡Estoy muerta!

No hay comentarios:

Publicar un comentario